Rompí mi armadura del miedo. Así es como me siento y con esta frase quiero dar comienzo a la reflexión de hoy. En esta ocasión quiero dedicar el espacio para hablaros del artista SHÉ y de su tema «Sufrir es crecer». Os confieso que me encantan en general sus canciones, tienen una profundidad que atrapa, pero si he decidido publicar y compartir esta pista en concreto es por un motivo muy sencillo: me siento profundamente identificado con su letra y su mensaje.
A lo largo de la vida, uno acaba entendiendo que sufrir es crecer. Lejos de huir de las sombras, aprendes a hacerte fuerte en ellas, asumiendo tu realidad, y en ocasiones siento que reino desde la oscuridad. Todo esto es un proceso de superación que se logra cuando uno decide avanzar sin miedo al ayer. Y lo recalco, sin miedo al ayer; porque el pasado no nos define, sino que nos curte.
Cuando todo parezca cuesta arriba, la única opción es seguir adelante: alza la mirada y mira al horizonte. Paradójicamente, en mi caso, fue la propia adversidad la que me hizo más fuerte; el miedo me llevó a llegar a la cumbre, convirtiéndose en el verdadero motor de mi evolución.
En el día a día, con sus exigencias y sus responsabilidades, a menudo cargo con el estrés que escondo para que a nadie le importe, guardando mis batallas para mí mismo. La vida te exige ser un pilar constantemente, y aunque a veces necesito llorar pero no puedo, no hay lugar para perder la entereza.
Os invito a escucharla y a reflexionar sobre vuestras propias armaduras. La música de SHÉ es, sin duda, un refugio para quienes entendemos que de las cicatrices nace la verdadera fuerza.