Más de dos años después, Fonseca: ¿te equivocaste con Ucrania y la UE?

Más de dos años después, Fonseca: ¿te equivocaste con Ucrania?

(21) ¿Por qué EUROPA gasta TAN POCO en Defensa? – ‪@SoloFonseca‬ – YouTube

Te sigo mucho antes que fueras @solofonseca

Te empiezo comentando que tu canal de YouTube https://www.youtube.com/@SoloFonseca es lo más que suelo ver, ni tv, ni otros canales, que tu seas de derechas y yo no me defino, porque voto según a quién va, ayuntamiento, cabildo (quién tiene el poder legislativo en cada isla), al Gobierno de Canarias, al Gobierno de España, al gobierno de Europa, lo dejo claro para que como tu dices no haya sesgo. Pero me mojo, soy más de izquierdas, eso si, yo voté las 2 legislaturas de Aznar, creía que lo estaba haciendo bien, yo no soy un ultra como tu de derecha o izquierda.

Yo he tenido a 5 personas de Ucrania, se suponía que sólo venían 1 semanas a través de la plataforma de Couchsufirng, nada comercial si conoces la plataforma, pero me pidieron ir quedándose más tiempo y era incapaz de decir que no.
Otro persona, de Ucrania, que ahora vive en Polonia, como tu, la verdad que hemos tenido una amistad muy fuerte.

Repito, tal vez lo haz explicado en algún vídeo, pero ¿Por que vives en Polonia ahora

Nunca pensé que ruymangil.es acabaría entrando tanto en cuestiones relacionadas con guerras, defensa o geopolítica. No era la intención original de este blog.

Pero hay temas sobre los que creo que merece la pena implicarse, especialmente cuando el paso del tiempo nos permite volver a escuchar lo que se decía hace unos años y compararlo con lo que realmente ha ocurrido.

Y eso es precisamente lo que quiero hacer con este vídeo de Solo Fonseca:

Ucrania cuatro años después: guerra, drones, flota rusa y consecuencias del conflicto
Ucrania, cuatro años después del inicio de la invasión rusa a gran escala: drones, tecnología, personas desplazadas y una guerra que ha demostrado ser mucho más compleja que una simple cuestión de soldados y munición.

No escribo esto para atacar a Fonseca. De hecho, precisamente porque considero interesantes muchos de sus análisis, creo que merece la pena volver a este vídeo más de dos años después.

Porque ahora tenemos algo que entonces no teníamos: tiempo, resultados y una guerra que ha seguido evolucionando.

En algo, Fonseca, tenías bastante razón

Conviene empezar por aquí.

La idea principal del vídeo era que Europa había reducido demasiado sus capacidades militares después de la Guerra Fría, confiando durante décadas en que una gran guerra convencional en el continente era extremadamente improbable y, en buena medida, en el paraguas militar estadounidense.

La invasión rusa de Ucrania cambió esa percepción.

Y viendo lo ocurrido después, es difícil negar que Europa ha reaccionado.

Los países europeos han incrementado de manera muy importante sus presupuestos de defensa, han aumentado la producción, están tratando de reconstruir sus arsenales y la propia OTAN ha elevado considerablemente sus objetivos de inversión.

Por tanto, si la pregunta es:

¿Europa gastaba demasiado poco en defensa?

Mi respuesta hoy sería que probablemente sí.

En esa parte del análisis, más de dos años después, creo que el vídeo ha envejecido bastante bien.

Pero Ucrania también ha demostrado algo que cambia muchas reglas

Aquí empieza la parte que me parece mucho más interesante.

Durante décadas hemos asociado el poder militar con unas variables relativamente fáciles de entender:

Más soldados.

Más artillería.

Más munición.

Más aviones.

Más barcos.

Más carros de combate.

Más dinero.

Y evidentemente todo eso continúa siendo importantísimo.

Pero Ucrania ha demostrado que la ecuación es mucho más complicada.

Si reducimos el argumento a que en una guerra termina ganando simplemente quien tiene más soldados y más munición, creo que lo ocurrido desde 2022 obliga a introducir bastantes matices.

Rusia posee una población mucho mayor, una industria militar enorme, más aviación, una fuerza naval convencional muy superior y un arsenal que Ucrania difícilmente podría igualar por sí sola ni acercarse, de la «operación especial militar»

Y, sin embargo, más de cuatro años después de la invasión a gran operación  Ucrania continúa resistiendo.

En 2014, José Manuel Barroso relató que Putin le había dicho en una conversación privada: “Si quiero, puedo tomar Kiev en dos semanas”. El Kremlin no negó categóricamente que se hubiera pronunciado, pero afirmó que había sido sacada de contexto.

Sí, lo voy a decir utilizando una expresión muy nuestra.

En determinadas áreas de esta guerra, Ucrania les está dando para el pelo a los rusos.

Y decir esto no significa afirmar que Ucrania esté ganando toda la guerra.

No es lo mismo.

Rusia continúa teniendo enormes capacidades militares, mantiene territorio ucraniano ocupado y sigue logrando avances en determinados sectores del frente.

Precisamente por eso resulta todavía más interesante analizar cómo un país con muchas menos capacidades convencionales ha sido capaz de hacer determinadas cosas, repito, para darle pal pelo a los Rusos.

Ucrania no dispone de una gran armada comparable con la rusa.

No dispone de una fuerza submarina capaz de enfrentarse convencionalmente a Rusia.

Su fuerza aérea tampoco puede compararse numéricamente con la rusa.

Y aun así ha conseguido modificar de forma radical el escenario del mar Negro.

¿Unos simples drones?

Aquí es donde creo que estamos viendo una auténtica revolución militar.

Drones aéreos.

Drones navales.

Sistemas terrestres no tripulados.

Guerra electrónica.

Sistemas relativamente baratos atacando plataformas que cuestan millones o incluso cientos de millones.

Un país sin una gran flota convencional ha conseguido destruir o dañar una parte significativa de los activos de combate de la Flota rusa del Mar Negro y obligar a Rusia a modificar la utilización de algunas de sus principales bases.

El propio Ministerio de Defensa ucraniano afirmaba en abril de 2026 que aproximadamente un 30 % de los activos de combate de la Flota rusa del Mar Negro habían sido destruidos o gravemente dañados.

Y eso es extraordinariamente importante para entender esta guerra.

No hacen falta necesariamente dos flotas simétricas para disputar el control del mar.

La guerra moderna está demostrando que una embarcación no tripulada relativamente barata puede convertirse en una amenaza muy seria para un buque militar enormemente más caro.

Lo mismo está ocurriendo en tierra y en el aire.

La escala de los drones ya no tiene nada de anecdótica

A veces seguimos hablando de los drones como si fueran pequeños complementos de los ejércitos tradicionales.

Creo que eso ya está completamente superado.

Según el Ministerio de Defensa de Ucrania, el país pasó de fabricar unos pocos miles de drones en 2022 a unos cuatro millones durante 2025, con un objetivo de producción superior a siete millones en 2026.

Siete millones.

Eso ya no es utilizar drones como complemento.

Eso es construir una guerra alrededor de sistemas no tripulados.

Reconocimiento.

Ataque.

Intercepción.

Logística.

Vigilancia.

Corrección de artillería.

Ataques a larga distancia.

Guerra naval.

Y cada generación aprende de la anterior prácticamente en tiempo real.

Tecnología barata contra sistemas extremadamente caros

Para alguien que viene del mundo de la tecnología, probablemente esta sea una de las partes de la guerra que más me llama la atención.

No porque la tecnología sustituya a los soldados.

No lo hace.

Ni porque la munición haya dejado de importar.

Todo lo contrario.

Pero estamos viendo algo muy parecido a lo que ocurre constantemente en informática: una tecnología inicialmente limitada evoluciona, se abarata, se escala y termina cambiando completamente el modelo anterior.

En cierto modo, Ucrania está aplicando algo parecido a un desarrollo iterativo en pleno campo de batalla.

Pruebas.

Fallos.

Modificaciones.

Nueva versión.

Producción.

Despliegue.

Datos reales.

Otra modificación.

Y vuelta a empezar.

Solo que aquí las consecuencias no son errores de software.

Son vidas humanas.

Entonces, ¿tener más soldados y más munición garantiza ganar?

No.

Ayuda muchísimo.

Puede ser decisivo.

Pero no garantiza automáticamente una victoria.

Si fuera simplemente una cuestión matemática de población, número de soldados, toneladas de munición, barcos o aviones, muchas guerras de la historia habrían terminado de una forma completamente diferente.

Importan la logística.

La inteligencia.

La capacidad industrial.

La calidad del mando.

La moral.

La tecnología.

La información.

La guerra electrónica.

La capacidad de adaptación.

Los aliados.

La economía.

Y cada vez más, la velocidad con la que un ejército consigue aprender.

Europa también está aprendiendo de Ucrania

Hay otra ironía interesante.

Europa está ayudando militarmente a Ucrania, pero Europa también está aprendiendo muchísimo de Ucrania.

La Unión Europea continúa financiando grandes cantidades de material militar y ha destinado miles de millones específicamente a la adquisición de drones para Ucrania.

Pero el conocimiento también viaja en la dirección contraria.

Un ejército que lleva años combatiendo diariamente contra Ucrania está acumulando una experiencia sobre drones, guerra electrónica, comunicaciones, defensa aérea y adaptación tecnológica que difícilmente puede reproducirse mediante ejercicios militares.

Por eso creo que Europa no solamente está financiando la defensa de Ucrania.

Está observando el laboratorio militar más brutal de nuestro tiempo.

Y tampoco voy a vender que Ucrania lo tiene ganado

Esto también quiero dejarlo muy claro.

Sería absurdo convertir este artículo en propaganda.

Ucrania tiene enormes problemas.

Necesita soldados.

Necesita munición.

Necesita sistemas de defensa aérea.

Necesita dinero.

Necesita apoyo exterior.

Y Rusia continúa teniendo una enorme capacidad para absorber pérdidas, producir armamento y lanzar ataques masivos.

En agosto de 2026 las fuerzas rusas siguen realizando ofensivas y ataques con grandes cantidades de drones.

Por tanto, decir que Ucrania ha demostrado una capacidad militar extraordinaria no significa decir que tenga garantizada una victoria.

Precisamente la guerra demuestra lo contrario: no hay nada garantizado.

Por eso vuelvo al vídeo más de dos años después

Fonseca, creo que acertaste cuando advertiste que Europa se había acomodado demasiado y que necesitaba recuperar capacidades militares.

Los acontecimientos posteriores han reforzado bastante ese argumento.

Pero también creo que Ucrania ha demostrado algo todavía más interesante:

El futuro de la guerra no consiste simplemente en quién puede poner más soldados, más barcos o más munición encima de una mesa.

Consiste también en quién aprende más rápido.

Quién innova más rápido.

Quién fabrica más rápido.

Quién puede perder una tecnología hoy y sustituirla mañana por otra mejor.

Y quién consigue que un sistema que cuesta miles pueda inutilizar otro que cuesta millones.

Mi pregunta para Solo Fonseca

Por eso me gustaría que el propio Fonseca respondiera.

Sin polémicas absurdas.

Sin convertirlo en una discusión entre prorrusos y proucranianos.

Simplemente como ejercicio de revisión.

Si hoy volvieras a grabar aquel vídeo:

¿Qué cambiarías?

¿Mantendrías exactamente las mismas conclusiones?

¿Crees que la guerra de drones ha cambiado más rápidamente de lo que se podía prever en aquel momento?

¿Y hasta qué punto crees ahora que la ventaja tradicional de Rusia en hombres, artillería y capacidad industrial puede ser compensada mediante tecnología, inteligencia y sistemas no tripulados?

Porque creo que esa respuesta sería muchísimo más interesante que intentar decidir quién tenía razón en 2023.

Más de dos años después

Yo también puedo equivocarme.

Y seguramente dentro de dos años podremos volver a leer este mismo artículo y descubrir que algunas de mis conclusiones tampoco envejecieron demasiado bien.

Ese es precisamente el motivo por el que creo que merece la pena dejar las opiniones publicadas.

Para poder regresar a ellas.

Compararlas con los hechos.

Corregirlas.

Y aprender.

Porque analizar geopolítica no debería consistir en defender eternamente lo que dijimos una vez.

Debería consistir precisamente en hacer lo contrario:

Mirar qué ocurrió después y preguntarnos si estábamos equivocados.

Fonseca, más de dos años después, la pregunta queda abierta.

¿Grabarías hoy el mismo vídeo?

Vídeo original

Solo Fonseca – ¿Por qué EUROPA gasta TAN POCO en Defensa?

Artículo de opinión de Ruymán Gil. Las valoraciones expresadas son personales y las cifras militares deben entenderse dentro de las limitaciones propias de las fuentes disponibles durante un conflicto armado.

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